Del 16 al 18 de enero de 2026, en San Pedro Sula, Honduras, los Seglares Claretianos de Centroamérica vivimos una profunda experiencia de comunión, fe y misión durante la Asamblea General, un espacio de encuentro que renovó nuestro compromiso con el Evangelio y con el carisma claretiano. Fue una asamblea marcada por la fraternidad, la escucha, el discernimiento y la alegría de sabernos llamados por Dios a servir desde nuestra vocación laical.
Iluminados por el tema del envío, los participantes reflexionamos sobre nuestra identidad como discípulos misioneros, comprendiendo que ser seglar claretiano no es solo pertenecer a un movimiento, sino asumir una misión: ser presencia viva del amor de Dios en medio del mundo. Resonaron con fuerza las palabras del profeta: “Aquí estoy, envíame a mí” (Isaías 6,8), como una respuesta personal y comunitaria al llamado del Señor.
La Asamblea fue también un espacio lleno de espíritu juvenil, donde la alegría, la creatividad y el entusiasmo de los jóvenes se integraron armoniosamente con la experiencia y la sabiduría de los miembros mayores, fortaleciendo la vida del movimiento y renovando la esperanza. Esta riqueza intergeneracional expresó la vitalidad del carisma claretiano, que sigue vivo y actuante en cada comunidad.
Regresamos a nuestras realidades con el corazón encendido, conscientes de que hemos sido enviados no solo a hablar de Dios, sino a reflejarlo con nuestra vida, nuestras acciones y nuestro testimonio. Como familia claretiana, seguimos caminando juntos, con fe, alegría y espíritu misionero, al servicio de la Palabra y del Reino.
Daniela Umaña, s.c.
