Los pasados días 21 y 22 de mayo de 2026, finalizando la Pascua en vísperas de Pentecostés, se celebró el Encuentro de Responsables y Moderadores de las Asociaciones Internacionales de Fieles Laicos, Movimientos y Nuevas Comunidades que anualmente organiza el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, y a la que están convocados representantes de las 115 agregaciones eclesiales de laicos reconocidas por la Santa Sede. Como todos los años, nuestro Movimiento de Seglares Claretianos también participó en esta cita eclesial, en esta ocasión representado por Miguel Ángel Sosa (secretario general) y Bruno La Hoz (secretario de formación).
Bajo el lema “Servir, acompañar, guiar”, el encuentro estuvo centrado en los fundamentos y prácticas del gobierno en las asociaciones. Como expuso en su presentación el Prefecto del Dicasterio para los Laicos, Su Eminencia el Cardenal Kevin Farrell (que puedes leer aquí en su integridad), los encargados de realizar este servicio no tienen por qué ser personas “excepcionales”, sino administradores fieles que se preocupen por estas cinco tareas fundamentales:
- Guiar y representar al Movimiento;
- Velar por la consecución de sus fines y metas apostólicas
- Dinamizar el crecimiento y el desarrollo del Movimiento
- Custodiar fielmente el carisma; y
- Asegurar el cuidado espiritual y humano de quienes forman parte del Movimiento
Las diferentes ponencias abundaron en los fundamentos teológicos y canónicos del Gobierno de los Movimientos, y en algunas de las buenas prácticas que deben realizarse en las tareas de gobierno de los Movimientos y asociaciones, haciendo especial énfasis en la transparencia, la colegiación, la rendición de cuentas y la comunión eclesial con los obispos de cada diócesis.
Pero entre lo mucho bueno que se trató y trabajó, conviene remarcar el fenomenal ambiente de fraternidad y de comunión vivido durante las jornadas que duró el encuentro. Era palpable el anhelo de todos por construir unidad eclesial desde la diversidad de carismas. El momento del rezo compartido del rosario, en peregrinación hasta la cueva de la Virgen situada en los jardines vaticanos quizá fuera la imagen que mejor visibilizó ese espíritu de confraternización creciente que estos encuentros están construyendo.
Estos espacios nos están permitiendo compartir inquietudes, iniciativas, experiencias…, y apreciar significativamente la labor evangelizadora desarrollada por cada agregación eclesial. Este mayor conocimiento e interrelación mutua entre los diversos Movimientos y Asociaciones nos hace palpar verdaderamente el caminar sinodal de la Iglesia-Pueblo de Dios. Y la presencia y acompañamiento de Su Santidad el Papa León XIV reforzó ese espíritu de unidad en torno a Cristo. Las palabras que nos dirigió en su discurso deben servirnos como estímulo para reimpulsar nuestra vocación misionera:
Queridísimos, sus asociaciones y movimientos tienen orígenes diversos y cuentan con una historia, una identidad e ideales bien definidos (…); por un lado, están llamados a custodiar y valorizar la memoria de un patrimonio vivo; por otro, tienen un papel «profético», que implica estar atentos a las urgencias pastorales actuales para comprender de qué manera responder a los nuevos desafíos y a las sensibilidades culturales, sociales y espirituales de nuestro tiempo. Solo así, de hecho, se puede ser cristiano, discípulo y misionero en la sociedad y la Iglesia de hoy. (…) La pertenencia, de hecho, es auténtica y fecunda cuando no se agota en la participación en actividades internas del grupo, sino que interpreta los signos de los tiempos y se proyecta hacia el exterior, dirigiéndose a todos, a la cultura de la época y a los campos de misión aún no explorados…
… Queridísimos, les agradezco todo lo que son y lo que hacen. Las asociaciones de fieles y los movimientos eclesiales son un don inestimable para la Iglesia. Hay una gran riqueza entre ustedes, muchas personas bien formadas y muchos buenos evangelizadores;… La variedad de carismas, dones y métodos de apostolado desarrollados a lo largo de los años les permite estar presentes en los ámbitos de la cultura, el arte, lo social y el trabajo, llevando a todas partes la luz del Evangelio. ¡Cuiden y, con la gracia de Dios, hagan crecer todos estos dones! La Iglesia los sostiene y los acompaña.
(Discurso íntegro del Papa León a los Movimientos, en el siguiente enlace)
ESPAÑOL
https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/speeches/2026/may/documents/20260521-moderatori.html
